INNOVACIÓN: INGENIO PARA LA VIDA (Alejandro Preinfalk - Siemens)

Por: Alejandro Preinfalk

CEO Y PRESIDENTE MÉXICO, CENTROAMÉRICA Y EL CARIBE

SIEMENS


¿Qué implica el termino innovación? El investigador y consultor Jamie Notter señala que “Innovación es un cambio que libera un nuevo valor” Werner Von Siemens, fundador de Siemens, decía que “Las ideas por sí solas tienen poco valor. La importancia de una innovación radica en su implementación práctica, en el trabajo intelectual que se le dedica, así como en el trabajo y dinero invertidos”.

Estoy convencido que la innovación es la clave detrás del éxito no solo de Siemens, sino también el de cada uno de nosotros como individuos. La curiosidad es una virtud que se debe ejercitar, ese deseo de nunca dejar de aprender, pero por sobre todas las cosas saber escuchar para identificar nuevas áreas de oportunidad.


Para mí, innovar significa convertir ideas en valor y generar un resultado. Este simple esquema puede ser aplicado a todos los ámbitos de nuestra vida.


Durante mi carrera profesional he enfrentado muchos retos, sin embargo, la innovación me ha permitido, a través del trabajo en equipo, solucionar con ingenio cada uno de esos retos. Esto implica pensar fuera de la caja, escuchar las ideas de todos los involucrados y no descartar de inicio ninguna idea por más alocada que lo parezca, esto ayuda a provocar un flujo que nos permitirá desembocar en una larga lista de opciones que posteriormente serán analizadas y procesadas para seleccionar aquellas que permita solucionar el reto con el mayor valor agregado posible.


Lo mismo se aplica a las empresas, y hoy más que ningún otro tiempo en la historia del hombre, la innovación determinará a los grandes ganadores.


El ritmo de los procesos de innovación no solo ha aumentado rápidamente, sino que los procesos en sí mismos han cambiado radicalmente. La innovación en el siglo XXI se crea no solo por las nuevas tecnologías. Los modelos de negocio también tienen lo necesario para cambiar las reglas de industrias enteras. Y es que, desde el diseño de edificios hasta la fabricación de motores, se transforma mediante procesos digitales, la metamorfosis de las ideas en innovaciones se ha acelerado.


La innovación fue justamente lo que transformó a Siemens de ser un startup en un patio de Berlín en una empresa global.


Toda innovación comienza con una idea.


Esto es tan cierto hoy como lo fue cuando Werner von Siemens inventó el telégrafo, que aceleró dramáticamente la transmisión de mensajes. Von Siemens, que habría cumplido 200 años en 2016, tradujo una idea en una tecnología que resultó ser revolucionaria. Hoy hablamos de disrupción, la palabra de moda de nuestros tiempos cuando se trata de innovación. Y por una buena razón. Después de todo, nunca las tecnologías y los modelos comerciales que cambian significativamente su industria se han reemplazado tan rápido como lo hacen ahora en la era de la digitalización. Lo que aplica hoy puede volverse obsoleto fácilmente mañana.


Las empresas que solo desarrollan y mejoran constantemente las tecnologías existentes corren el riesgo de quedarse atrás rápidamente. A menudo son las empresas emergentes las que redefinen las reglas de los mercados en los que operan las grandes corporaciones. Esto se debe a que el ingenio y la velocidad son las fortalezas especiales de estas empresas jóvenes.


Pero la innovación ya no ocurre en los laboratorios de investigación cerrados. En un mundo donde el cambio se han convertido en la norma, confiamos en el poder de la colaboración: trabajamos junto con socios de la academia, clientes y proveedores para convertir ideas interesantes en innovaciones y llevarlas al mercado.


Este enfoque colaborativo también es parte del ADN de Siemens y en el que yo, como profesional, he encontrado un gran sentido de identidad.


La colaboración interdisciplinaria, las diversas formas de innovación abierta, ya son una práctica común, tanto interna como externamente. Esto da como resultado productos, servicios y soluciones personalizados de manera óptima para las necesidades únicas del cliente, con comentarios de los clientes que fluyen hacia el desarrollo continuo.


Lo mismo ocurre en la gestión del talento en los equipos de trabajo. En mi trayectoria he podido identificar que mientras más diverso e incluyente sea un equipo de trabajo mayor innovación existe. Lo anterior se debe a que a medida que la capacidad de aprender y crecer unos de otros se expande exponencialmente. El intercambio diverso de ideas impulsa una generación de propuestas más rica, que a su vez conduce a mayor innovación y creatividad.


La diversidad nos permite contar con formas distintas de interpretar las mismas realidades, un enfoque diferente para diseñar procesos, alcanzar objetivos, afrontar tareas, trabajar en equipo, comunicar ideas e, incluso, llegado el caso, una forma diferente de liderar.


De ahí la importancia de estar dispuesto a vivir nuevas experiencias profesionales, para salir del área de confort y asumir retos en departamentos y puestos diversos. En mis más de 27 años de trayectoria he tenido la oportunidad de tener puestos diversos, que van desde ser Gerente de cuentas corporativas, director de proyectos e inclusive estar abierto a cambios de residencia, en mi caso he vivido y trabajado en más de 5 países: Costa Rica, Alemania, Rusia, Guatemala y México.


En dichas experiencias tuve la oportunidad de conocer una infinidad de personas, culturas, ideologías que han permitido enriquecer mis hábitos y mis conocimientos lo que me ha permitido estar dispuesto a romper paradigmas, desafiar el estatus quo en las organizaciones implementando siempre la innovación en mis equipos de trabajo.


Las diferencias en las personas con las que trabajamos nos enriquecen. La gestión de la diversidad da pie a que estos distintos puntos de vista afloren, a que se les dé espacio para ser expresados y respetados para que crezcan, y a que las personas puedan mostrarse tal y como son en el lugar de trabajo.


Una empresa que realiza adecuadamente la gestión de la diversidad, desde el convencimiento de que se trata de un fin en sí mismo y no de un simple medio, aumentará sus posibilidades de crear una cultura de alto rendimiento, en la que empresas y personas se embarcan en una relación “ganar-ganar”: la empresa se compromete con las personas y éstas con las empresas. Es un compromiso bidireccional para encontrar juntos nuevas formas de hacer las cosas, nuevas decisiones y soluciones para nuevos problemas.


Cuando se consigue ese nivel de diversidad y de inclusión en un grupo los equipos logran una comunicación más directa, sincera y responsable, trabajan de una forma más colaborativa, con un nuevo espíritu de alineamiento y sentido de pertenencia.


Asimismo, demuestran carácter como equipo y aumentan su capacidad de asumir riesgos. Muestran responsabilidad por su trabajo y sentido de propiedad por las metas de la organización. Y por último y más importante abrazan el éxito de la organización como si fuera suyo, esto permite que exploren activamente nuevas posibilidades en todo momento, lo que conduce a una innovación continua en las organizaciones.


El espíritu de innovación se acompaña con educación


Para que Siemens tenga éxito en un entorno caracterizado por el cambio acelerado, las tecnologías disruptivas y los nuevos modelos de negocio, se necesita este tipo de apertura para las ideas innovadoras, ya sean de dentro o de fuera de la empresa. En este entorno, Siemens se basa en una constante: mentes ingeniosas que convierten sus ideas en innovaciones.


No hay duda de que la implementación de la digitalización cambiará aún más el mundo del trabajo. Las principales instituciones de investigación de mercado son unánimes en su estimación de que hasta el 50 por ciento de la mayoría de las actividades pueden automatizarse.


Eso significa que las máquinas pueden realizar estas actividades y realmente hacerlas mejor y más rápido que los humanos. Pero eso también significa que, una vez liberados de estas tareas domésticas, tenemos más tiempo para evaluar los resultados obtenidos, asesorar a los clientes o pacientes o reconocer y fomentar las habilidades de nuestros empleados.


Pero el debate plagado de miedo del "hombre contra la máquina" está equivocado. Aquellos que miran de cerca ya pueden detectar un desarrollo diferente. Hoy en día, las empresas industriales alemanas ya se esfuerzan por atraer el talento de los demás, aquellos que combinan la comprensión de lo que originalmente habían sido disciplinas separadas: los científicos de datos que también poseen conocimientos de física o ingeniería, por ejemplo. Solo los seres humanos tienen la capacidad de transferir los conocimientos subyacentes del mundo digital al mundo real.


El camino de México hacia una economía digital, basada en el conocimiento y la sostenibilidad, no solo requiere de las tecnologías, si no de especialistas con conocimientos y habilidades digitales. En Siemens hemos apostado por impulsar la educación para formar a los profesionales capaces de enfrentar los retos tecnológicos de los próximos años. Además, continuaremos incidiendo en la generación de empleo y fortaleceremos las inversiones en investigación y desarrollo para hacer de México una nación innovadora.

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